Jueves
19 de Mayo  2022 

Propuestas de economistas para controlar la inflación en Cuba (Parte II y Final)

“Debemos actuar al unísono sobre factores de oferta y demanda”, afirma uno de los economistas entrevistados


Jueves 24 de Febrero de 2022 | 12:22:41 PM 

—Ricardo González: Antes de pasar a contestar la pregunta quiero decir que existe una vasta experiencia internacional en el manejo de la inflación. Por lo tanto no debemos abrumarnos, sino tomar acciones oportunas. La inflación no es un fenómeno nuevo y se conoce con mucha precisión qué instrumentos permiten dar estabilidad a los precios en una economía. Casi todos los países de América Latina y el Caribe –incluido el nuestro- han experimentado de una forma u otra episodios de este tipo y al final han logrado sobreponerse; el ejemplo más reciente es el de Venezuela donde ha habido importantes progresos al respecto en los últimos tiempos.

“Lo segundo que quiero decir es que controlar la inflación no es sinónimo de volver a los precios que existían en enero de 2020, o sea, antes de que tuviera lugar la crisis económica de la Covid-19, y luego, el ordenamiento monetario. Por lo tanto, debemos ajustar nuestras expectativas sobre el objetivo a alcanzar. La meta que debemos proponernos es la de detener la tendencia que hemos estado observando en los mercados a lo largo del año 2021.

“Para controlar la inflación debemos actuar al unísono sobre factores de oferta y demanda.

“Desde el lado de la oferta, es sumamente importante seguir profundizando en transformaciones pendientes asociadas a la actualización del modelo económico cubano. Los economistas llamamos a este tipo de transformaciones reformas estructurales, en el entendido que permiten aumentar la oferta. Al respecto, hay varios asuntos que atender. Por una parte, seguir fomentando el surgimiento de nuevos actores, Pymes, CNA y TCP. Quiero enfatizar en que, posiblemente, ésta fuera la medida económica más trascendental que se haya tomado en Cuba en los últimos 30 años; sin embargo, necesitamos complementar con otras para potenciar sus efectos positivos.

“Por ejemplo, es muy importante crear los llamados mercados de factores de producción, en particular, mercados de insumos y capital. Necesitamos que las empresas puedan acceder a recursos productivos de forma rápida y a menor precio para poder controlar la inflación de costos, o sea, la inflación que se genera por incremento de los costos de producción. Parecería que permitir la participación de nuevos actores en la comercialización mayorista y minorista -con vínculos a la importación- es una medida a tono con este propósito, porque conformar un mercado de insumos y de capitales a base exclusiva de recursos estatales resultaría una meta irrealista, en particular, en el escenario actual. Yo diría que esta medida es específicamente importante en el sector agropecuario; mientras los productores no accedan a insumos de forma regular -por ejemplo, fertilizantes, plaguicidas, combustibles- habrá poco que esperar.

“El otro desafío pendiente es la creación de un mercado cambiario empresarial (una CADECA empresarial, decimos los economistas). Nuestra economía es muy dependiente de las importaciones, por lo tanto, el tipo de cambio es un precio muy importante para las empresas. Claro, el problema es cómo acometer esta tarea en medio de tanta escasez de divisas. Sobre este punto los economistas estamos divididos entre los que piensan que hay que dejar que el tipo de cambio flote hasta su valor de equilibrio; y otros –entre quienes me incluyo- que pensamos que hay que avanzar hacia el equilibrio con cierto gradualismo, administrando temporalmente con tipos de cambios múltiples y otras medidas de naturaleza parcial. Es justo decir que ambas opciones tienen pro y contras; no obstante lo más costoso es no hacer algo y quedarnos donde estamos hoy.

“Otra de las transformaciones pendientes está en temas de financiamiento a las empresas. Es difícil que las empresas respondan con más producción bajo un escenario de restricciones de financiamiento. Aprovecho para destacar los hallazgos de un proyecto conjunto desarrollado entre el Ministerio de Economía y Planificación y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), conocido como CIFFRA, que ha puesto de relieve las importantes reservas que aún existen en Cuba para mejorar el acceso de las empresas a financiamiento, fundamentalmente, externo, que como se conoce es bien limitado.

“Por último, si queremos incrementar la oferta, y mitigar así la inflación, es muy importante reducir los importantes problemas de asignación de recursos que tiene nuestra economía. Sucede que hay empresas de alto desempeño que acceden a menos recursos productivos que los que les correspondería según sus niveles de productividad. Por el contrario hay otras de menor productividad relativa que retienen una proporción mayor de dichos recursos. Este fenómeno es un ejemplo de lo que se conoce como ineficiencia asignativa. Resolverlo es una de las palancas más importantes que tiene ahora mismo el país para promover crecimiento económico en el corto plazo. Los pocos recursos que dispone la economía cubana deben ser asignados ahí donde más rinden, caso contrario, se termina penalizando el crecimiento agregado.

“Ahora, la inflación debe atenderse también desde el lado de la demanda. En este sentido el control de ciertas fuentes de emisión monetaria es clave. Lo primero es revisar los valores de déficit fiscal que hoy son excesivamente altos, 18 puntos del PIB. La posibilidad que tiene la economía cubana de financiar ese déficit es bien limitada, por lo tanto, reducirlo es una cuestión de primer orden o el costo será asumir más inflación. Lo otro sería resistir la tentación de subir salarios mientras la productividad no lo permita. Esto es muy importante, porque la reacción natural a la inflación es pensar en mayores salarios; y este razonamiento peligroso puede conducir a una espiral inflacionaria que agrave la situación en lugar de mejorarla. No quiero decir que no se pueda incrementar ciertos salarios en la economía pero habría que fundamentar muy bien la decisión. Por último, mejorar la coordinación macroeconómica entre instituciones con funciones presupuestarias y financieras (en particular Ministerio de Finanzas y Precios, MFP; Ministerio de Economía y Planificación, MEP; y Banco Central de Cuba ,BCC) es fundamental.

“Estos serían algunos de los temas que atender. Naturalmente hay otros, como por ejemplo, el control de las expectativas de los agentes que es también decisivo”.

—Jesús Pulido Catasus: A su juicio, para enfrentar cualquier proceso inflacionario se requiere la adopción de un conjunto de medidas o acciones que permitan el desarrollo eficiente y eficaz de todas las fuerzas productivas de un país. En el caso de Cuba, propone:

  1. Hacer extensiva la medida tomada con los viajeros, quienes pueden entrar al país alimentos, medicinas y productos de aseo, a otros bienes de consumo popular, a través del sistema de paquetería desde el exterior. Ampliar la gestión de las transitarias con la contratación de gestores y transportistas particulares para aumentar la eficiencia en la distribución de esos productos.


  2. Permitir a todos los actores económicos que puedan decidir acerca de cómo realizar sus exportaciones e importaciones.


  3. Detener el inicio de algunas inversiones que requieren grandes volúmenes de MLC y dedicarlo al financiamiento de pequeñas fábricas para producir alimentos por productores de las cooperativas agropecuarias, mediante préstamos con bajas tasas de interés.


  4. Concentrar el trabajo de las empresas estatales agropecuarias en la prestación de servicios a bajo costo a los productores agropecuarios de las CPA, CCS y UBPC.


  5. Estimular la inversión extranjera en la producción de caña de azúcar, azúcar crudo y refino y derivados respectivos hasta lograr niveles de producción de caña de azúcar que se correspondan, inicialmente, con la capacidad industrial con que cuenta el país.


  6. Poner a flotar la MLC, autorizada en el país, respecto al CUP, de forma tal que se acerque cada vez más al mercado informal interno.


  7. Crear un mercado de MLC, con un volumen equivalente a 100 millones de USD, para que los actores económicos -estatales y privados- puedan adquirir divisas convertibles. En la medida que aumente el rendimiento de estas operaciones ampliar el fondo de préstamos.


  8. Establecer la convertibilidad parcial de las utilidades netas, inicialmente de las empresas estatales socialistas, y posteriormente del resto de los actores económicos, en correspondencia con las posibilidades financieras con que cuente el país.


  9. No subsidiar los precios de los combustibles que se le venden a todos los actores económicos hasta lograr su liberación total de las asignaciones centralizadas.


  10. Permitir que proveedores internacionales mayoristas de bienes y servicios puedan participar con su capital y sus mercancías en el sistema empresarial cubano, tanto mayorista como minorista.


  11. Revisar la canasta de productos y servicios básicos, a partir de todos los precios actuales, para conocer el real poder adquisitivo que tiene la población. Esto permitirá tomar decisiones con aquellos salarios que queden centralizados por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

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