El decrecimiento demográfico se extiende a todo el archipiélago ya que las 15 provincias y el municipio especial registran reducción de habitantes. Autor: Archivo Publicado: 20/08/2026 | 12:35 pm
Cuba enfrenta una contracción de su fuerza laboral y un acelerado envejecimiento poblacional, según revelan los más recientes datos oficiales presentados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), correspondientes a la Encuesta Nacional de Ocupación 2024 y la actualización demográfica de 2025.
La población en edad laboral se situó en 5 606 541 personas, lo que representa una disminución de 1 259 894 en los últimos cinco años. Este descenso ocurre en un contexto de reducción sostenida de la población total, que al cierre de 2025 se estimó en 9 434 593 habitantes, 313 414 menos que el año anterior.
Los datos se dieron a conocer durante una conferencia de prensa del vicejefe de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), Juan Carlos Alfonso Fraga y de Diego Enrique González, director del Centro de Estudios de Población y Desarrollo, quienes abundaron en el comportamiento demográfico del país al cierre del año precedente, según la publicación “Indicadores Demográficos de Cuba y sus Territorios 2025”.
Los expertos subrayaron que la migración sigue siendo el componente de mayor peso en la reducción de la población cubana, una tendencia que el país registra desde 2021. El saldo migratorio total de 2025 fue de -245 264 personas.
También ese descenso demográfico es resultado de un crecimiento natural negativo. Durante el pasado año nacieron 68 064 personas y fallecieron 136 214, por lo que las defunciones superaron en más del doble a los nacimientos.
Las cifras muestran que por cada 1 000 habitantes nacieron 7,1 personas y fallecieron 14,2, lo que confirma una disminución de la población, incluso sin tener en cuenta el impacto del saldo migratorio.
Precisaron que el decrecimiento demográfico se extiende a todo el archipiélago ya que las 15 provincias y el municipio especial registran reducción de habitantes, aunque con diferencias entre los distintos territorios.
El reto del envejecimiento
La mayor nación antillana experimenta un marcado envejecimiento demográfico. Actualmente, 2 519 823 personas tienen 60 años o más, lo que representa el 26,7 % de la población y la edad media alcanza los 43 años.
Villa Clara es la provincia más envejecida, con una edad mediana de 48,1 años y 30,2 % de su población de 60 años o más. Mientras, Guantánamo registra la edad media más baja (40,8 años) y el menor porcentaje de adultos mayores (23,3 %).
En cuanto a los municipios, Plaza de la Revolución, en La Habana, continúa siendo el más envejecido del país, con 38,2 % de su población de 60 años y más, mientras que Yateras, en Guantánamo, es el menos envejecido, con 17,9 %.
En tanto, se informó que la fecundidad se mantiene en niveles históricamente bajos, con una tasa de 1,29 hijos por mujer, insuficiente para garantizar el reemplazo generacional y la cifra más baja desde que se contabiliza en 1958.
La fecundidad adolescente, medida en la tasa específica de 15 a 19 años, descendió a 44,6 por cada 1 000 mujeres, la más baja del quinquenio.
El embarazo adolescente es otro desafío persistente, que aunque muestra una leve disminución, mantiene cifras significativas y marcadas desigualdades territoriales.
Especialistas señalan que este fenómeno responde a múltiples causas, incluidas brechas sociales y situaciones de violencia de género, y advierten sobre los recurrentes nacimientos en menores de 15 años.
En cuanto a la mortalidad infantil, en 2025 fue de 9,9 por cada 1 000 nacidos vivos. Este indicador muy sensible, presenta contrastes pues Pinar del Río reportó la tasa más baja (4,7 por cada 1 000 nacidos vivos), mientras que La Habana tuvo la más alta (14,2 por 1 000).
Resiliencia demográfica
Marisol Alfonso, jefa de la Oficina del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Cuba, subrayó la necesidad de apropiarse del enfoque de resiliencia demográfica para atender los retos de estos cambios en la población cubana.
Los datos reflejan una tendencia que, con distintos matices, se replica en todo el territorio nacional y plantea desafíos crecientes en materia de políticas públicas, especialmente en el cuidado de la población adulta mayor y la estimulación de la natalidad.
La tasa de crecimiento negativa de -32,7 por cada 1 000 habitantes sitúa al país caribeño ante un escenario desafiante, donde el saldo migratorio y el decrecimiento natural profundizan un declive que ya supera el millón y medio de personas en los últimos cinco años.
En cuanto a la distribución territorial, el 74,7 % de la población vive en ciudades, con 7 044 773 habitantes, mientras que 2 389 820 personas residen en zonas rurales. El grado de urbanización descendió con respecto a 2024, cuando alcanzó el 75,1 %.
Ante este panorama, autoridades y especialistas coinciden en la necesidad de implementar políticas públicas con enfoque territorial y centradas en la resiliencia demográfica.
Entre las prioridades destacan el fortalecimiento de los sistemas de cuidado, el aumento de la productividad laboral y la incorporación de personas fuera de la fuerza de trabajo, incluidos jubilados en condiciones de seguir activos.
El Gobierno cubano, en particular, mantiene activa la Comisión de Atención a la Dinámica Demográfica, presidida por el miembro del Buró Político del Comité Central del Partido y primer ministro, Manuel Marrero Cruz, la cual se alista para implementar un programa nacional (2026-2030) que prioriza la generación de datos desagregados y la protección de derechos.
En este contexto, se impulsan políticas de cuidado como las casas infantiles y el apoyo a adultos mayores, en un escenario donde la disminución de la población en edad laboral exige una reorganización profunda de los planes de desarrollo económico y local, con una descentralización efectiva hacia los municipios para enfrentar los retos del mañana.
De la Encuesta Nacional de Ocupación
En el ámbito laboral, de los más de 8,4 millones de cubanos con 15 años y más, 4 136 560 se encontraban ocupados en 2024, lo que equivale a una tasa de ocupación nacional del 49,1 %.
Entre las provincias, Mayabeque lidera con un 54,7 %, seguida por Camagüey, Villa Clara y Ciego de Ávila, mientras que los niveles más bajos se registran en Granma, Las Tunas, Guantánamo y Holguín, esta última con un 42,8 %.
Los sectores que concentran mayor cantidad de trabajadores son la agricultura, la educación, el comercio, la salud y la administración pública, que en conjunto agrupan el 55,4 % del total de ocupados. Cerca del 70 % de los trabajadores se desempeña en el sector estatal.
Aunque los hombres predominan en el total de ocupados, las mujeres son mayoría en áreas como educación, salud, ciencia y el ámbito jurídico. Territorialmente, más de la mitad del empleo se concentra en La Habana, Santiago de Cuba, Holguín, Granma y Villa Clara.
El número de personas desocupadas —aquellas que buscan empleo y están disponibles para trabajar— supera las 69 000. La mitad de ellas se ubica en La Habana, Guantánamo y Holguín, provincias que también concentran una proporción significativa de hombres y mujeres en esta situación.
Uno de los aspectos más relevantes del informe es la magnitud del empleo informal. Aunque Cuba mantiene niveles inferiores a otros países de la región, el 20,1% de los ocupados —más de 800 000 personas— trabaja sin garantías de pensión o seguridad social.
Este tipo de empleo se concentra principalmente en el sector no estatal y en territorios como La Habana, Santiago de Cuba, Holguín y Camagüey.








