Tomás Ramón Acosta, médico de profesión y audaz emprendedor. Autor: René Rodríguez Trobajo Publicado: 03/02/2026 | 02:22 pm
Un proyecto innovador que aprovecha las bondades del coco tanto en la industria alimentaria como en la no alimentaria desarrolla Tomás Ramón Acosta, emprendedor de la oriental provincia de Santiago de Cuba, dedicado en este territorio a la producción de coco ese fruto tropical y sus derivados, señala la Agencia Cubana de Noticias (ACN).
Su iniciativa se centra en la elaboración de una crema de coco natural, concebida inicialmente para la coctelería, pero con amplias posibilidades de diversificación hacia la repostería, los batidos, la cosmética y la higiene personal.
Acosta explicó que su motivación para incorporarse al mundo empresarial surgió de la necesidad de aportar soluciones a la economía cubana y mejorar la calidad de la gastronomía.
Con más de cuatro años de experiencia como bartender en el hotel Casagranda, de la Ciudad Heroica, y miembro de la Asociación de Cantineros de Cuba, concibió la idea de producir una crema de coco para la preparación de piñas coladas, coctel de origen puertorriqueño muy consumido en la mayor de las Antillas.
“Pensé en un producto natural que garantizara autenticidad y calidad, y que pudiera convertirse en un referente dentro de la coctelería nacional”, afirmó.
Actualmente, su producto se comercializa en bares del sector no estatal, donde es el principal proveedor, y pretende llegar también a espacios estatales.
La materia prima proviene fundamentalmente de Baracoa, productor por excelencia de coco en el país, y se somete a un proceso tecnológico que garantiza calidad y sabor.
El emprendedor señaló que, aunque el producto ya posee excelentes características, se proyecta perfeccionarlo mediante alianzas con farmacias y otros emprendimientos, lo que permitiría ampliar su alcance y diversificar su uso.
Entre las aplicaciones posibles mencionó batidos de coco sin necesidad de añadir azúcar, rellenos para dulces y repostería, así como jabones y productos para el cuidado del cabello y la piel, aprovechando las esencias naturales del fruto.
El coco tiene propiedades que permiten mejorar la higiene y el estado de la piel, y con procesos tecnológicos adecuados podemos potenciar aún más sus beneficios, explicó.
Este proyecto, desarrollado como trabajador por cuenta propia, tiene también proyección internacional, pues empresarios de países latinoamericanos como República Dominicana y Puerto Rico han mostrado interés en su producto, lo que abre perspectivas de exportación hacia mercados tropicales.
Nuestra crema de coco es de gran aceptación y podría tener varios destinos, tanto nacionales como internacionales, y convertirse en un recurso versátil para distintas ramas de la economía, aseguró Acosta.
Además, destacó que la iniciativa busca crear redes locales para implementar puestos de trabajo en Santiago de Cuba y otras provincias, logrando un aprovechamiento económico y social.
La idea, dijo, es que el coco no solo sea un producto de consumo, sino también un motor de desarrollo sostenible, capaz de generar empleo y bienestar en la comunidad.
Con esta propuesta, el Tomás Ramón Acosta, médico de profesión, demuestra que la innovación y el aprovechamiento de recursos autóctonos pueden generar oportunidades de desarrollo económico y social, diversificando la producción y aportando a la cultura gastronómica y empresarial de la nación.








